Paso Los Libertadores amenaza con encarecer el asado y las empanadas del 18 de septiembre
Las sucesivas aperturas y cierres del principal paso fronterizo con Argentina complican la logística de alimentos clave para Fiestas Patrias.
Con las Fiestas Patrias a la vuelta de la esquina, una preocupación silenciosa recorre los pasillos de supermercados, distribuidoras e importadoras de alimentos: el Paso Los Libertadores, la principal vía terrestre que conecta Chile con Argentina, ha tenido un año marcado por la inestabilidad, y eso puede sentirse en la mesa del 18 de septiembre.
Cada año, septiembre dispara el consumo de productos como carne, aceite, quesos, arroz y harina —ingredientes indispensables para el asado y las empanadas de la festividad más importante del calendario chileno—. Para abastecer esa demanda, importadores y cadenas de supermercados deben anticipar sus inventarios con semanas de anticipación. El problema es que este año la planificación se complicó.
Tras un invierno cargado de paralizaciones por condiciones climáticas y otros factores, el corredor andino ha enfrentado sucesivas aperturas y cierres que dificultan la recuperación del ritmo normal de transporte de mercancías. Si bien se han habilitado ventanas operativas para dar salida a los camiones detenidos, la incertidumbre persiste y golpea directamente la capacidad de proyectar rutas y tiempos de entrega.
La relevancia del paso no es menor si se miran los números. Solo en lo que va de 2025, Los Libertadores ha movilizado cerca de US$ 7.050 millones en carga importada hacia Chile, de los cuales unos US$ 2.012 millones corresponden a carnes. Argentina es además uno de los principales proveedores de trigo para el país, materia prima esencial para producir la harina con la que se elaboran las empanadas que protagonizan cada mesa del 18.
Los expertos en logística son claros en señalar que, por ahora, no existe riesgo de desabastecimiento. Los inventarios actuales permiten cubrir la demanda de la festividad. Sin embargo, la situación pone en evidencia cuán dependiente es la cadena de suministro chilena de que ese corredor funcione sin interrupciones, especialmente en épocas de mayor consumo.
Entre los productos que transitan habitualmente por esta ruta se cuentan:
- Carnes vacunas y porcinas, protagonistas del asado nacional
- Aceites vegetales, presentes en prácticamente todos los preparados de la festividad
- Quesos y lácteos, cada vez más demandados en picadas y tablas
- Arroz, azúcar y trigo, insumos básicos de la canasta familiar
El escenario obliga a distribuidores e importadores a reaccionar con agilidad ante cada cambio de estado del paso, ajustando rutas y priorizando cargas según la disponibilidad de ventanas operativas. En un contexto donde los márgenes de tiempo son estrechos, cualquier demora adicional puede traducirse en menor disponibilidad de productos o, eventualmente, en alzas de precios en góndola justo cuando los chilenos más consumen.