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Cancelaste un servicio y siguen llegando ofertas: qué derechos tendrás desde diciembre de 2026

Una nueva ley obligará a las empresas a explicar qué datos guardan de sus ex clientes y por qué los siguen usando con fines comerciales.

Redacción Todas Noticias|Tecnología y Sociedad|

¿Cancelaste una suscripción de streaming, cerraste una cuenta bancaria o terminaste un contrato con tu proveedor de internet y aún así sigues recibiendo mensajes promocionales por WhatsApp, correos con descuentos o llamadas de call center? No estás solo. Esta es una experiencia cotidiana para miles de chilenos, y tiene una explicación concreta: que la relación comercial haya terminado no significa que tus datos personales desaparezcan automáticamente de los sistemas de la empresa.

Esa información puede quedar almacenada en bases de datos de marketing, formularios de registro, grabaciones de llamadas o en plataformas administradas por proveedores externos, y seguir siendo utilizada durante años sin que el usuario tenga mayor posibilidad de cuestionarlo. Pero ese escenario comenzará a cambiar.

El 1 de diciembre de 2026 entra en vigencia la Ley 21.719 de Protección de Datos Personales, una normativa que moderniza el marco legal chileno en esta materia y que otorgará a los consumidores herramientas concretas para saber qué información conservan las organizaciones sobre ellos y exigir que dejen de usarla cuando ya no exista una razón válida para hacerlo.

Según Fernando Rodríguez, experto en tecnología y solution consulting en Zerviz Technologies, la nueva ley no implica que todos los datos deban borrarse de inmediato al cancelar un servicio. «Pueden existir obligaciones legales o contractuales que justifiquen conservar ciertos antecedentes. Pero sí cambia la posición de la persona: podrá exigir que la organización explique qué datos guarda, con qué finalidad y por qué continúa utilizándolos», señala el especialista.

En términos prácticos, esto significa que los ciudadanos podrán ejercer derechos como:

  • Acceso: solicitar a una empresa un detalle de qué información personal tiene almacenada sobre ti.
  • Cancelación u oposición: pedir que tus datos dejen de ser usados para fines comerciales, especialmente cuando ya no eres cliente.
  • Explicación de la finalidad: exigir que la organización justifique por qué sigue tratando tu información una vez terminada la relación contractual.

Para las empresas, la nueva normativa implica un desafío de gestión interna importante. Deberán revisar sus bases de datos, definir plazos de retención de información y asegurarse de contar con mecanismos que permitan responder a estas solicitudes dentro de los tiempos que establece la ley.

Chile se suma así a una tendencia global impulsada por regulaciones como el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la Unión Europea, que desde 2018 transformó la relación entre ciudadanos y empresas en materia de privacidad. Con poco más de un año por delante, tanto consumidores como organizaciones tienen tiempo de prepararse para un cambio que afectará la forma en que se gestionan los datos personales en el país.