Primavera: la oportunidad perfecta para reorganizar rutinas y recuperar actividades que dan bienestar
Una terapeuta ocupacional de Santo Tomás explica cómo aprovechar las horas extra de luz para mejorar la calidad de vida cotidiana.
Con la llegada de la primavera, los chilenos no solo notan el cambio en el clima o los árboles floreciendo en calles y parques. También se presenta una oportunidad concreta para revisar cómo estamos organizando nuestro tiempo y recuperar hábitos que, durante el invierno, quedaron relegados por el frío, la oscuridad temprana y el encierro.
Así lo plantea Carolina León Valladares, terapeuta ocupacional y académica de la Universidad Santo Tomás, quien señala que el aumento de las horas de luz natural —algo que en Chile se siente con particular fuerza entre septiembre y noviembre— puede funcionar como un impulso real para incorporar actividades que mejoran el bienestar físico y mental.
«Las actividades significativas son aquellas que se relacionan con nuestros intereses, valores y necesidades. No tienen que ser grandes planes: caminar, cuidar una planta, leer al aire libre o cocinar en familia también cuentan», destaca la especialista.
En un país donde el ritmo laboral y las exigencias cotidianas suelen dejar poco margen, el ocio y la recreación tienden a postergarse indefinidamente. León advierte que ese es precisamente el problema: el descanso y el disfrute también necesitan un lugar en la agenda, no solo lo urgente o lo productivo.
Para quienes quieran comenzar a hacer cambios sin sentirse abrumados, la académica propone una estrategia gradual basada en pequeños ajustes diarios:
- Identificar los momentos del día con mayor disponibilidad horaria, aunque sean breves.
- Reservar al menos 15 minutos para una actividad placentera: música, lectura, una caminata o cualquier cosa que se disfrute genuinamente.
- Priorizar actividades al aire libre, aprovechando la luz natural que la primavera ofrece hasta más tarde en la tarde.
- No esperar el fin de semana: los cambios más sostenibles se construyen en la rutina diaria.
En términos prácticos, esto puede significar salir a caminar por el barrio después del trabajo, retomar ese hobby que quedó guardado en invierno o simplemente tomarse un café en el balcón antes de comenzar el día. Gestos pequeños que, según la evidencia en terapia ocupacional, tienen un impacto real en el estado de ánimo y la salud mental.
La primavera, en ese sentido, no es solo un cambio de estación: es una invitación concreta a reorganizarse y darse permiso para vivir de forma más equilibrada.